Salud asegura que las razones fueron “puramente clínicas” e insiste en que “no ha habido ninguna discriminación”

Aspapros, Asociación de Padres, Madres y Protectores de Personas con Discapacidad Intelectual de Almería, ha denunciado la situación ocurrida a una socia de la institución con discapacidad intelectual a la que, apuntan, “se le impidió donar sangre” en el marco de una colecta que el Centro de Transfusión Sanguínea realizó en el centro de salud de Los Molinos en la capital almeriense.

La joven, que tiene una discapacidad intelectual “debida a un retraso mental leve sin causa evidenciable”, llegó al centro con la “ilusión” de donar sangre y acompañada de una persona de apoyo. Y es que, sin bien la joven tiene un retraso cognitivo, éste, según miembros de Aspapros, “no le impide, en absoluto, realizar las actividades de la vida diaria con autonomía”. De hecho, sólo necesitaría apoyo para las actividades más complejas.

De ahí, la sorpresa que se llevó el grupo cuando la joven hubo de salir del centro sin poder donar.

Conocer la causa

Desde Aspapros han querido conocer la causa real de ese impedimento y han tratado de ponerse en contacto con el Centro de Transfusión Sanguínea “para conocer si el caso de esta chica es particular o si, por el contrario, la negativa tiene que ver con la discapacidad intelectual de todo el colectivo”, han apuntado a este periódico.

Según las personas que acompañaron a la joven a donar, el médico que entrevista a los donantes y comprueba que cumplen los requisitos para donar, habría expuesto que “las personas con discapacidad intelectual no son plenamente conscientes de los riesgos que conlleva la donación para su propia persona y para el receptor de la sangre”. Un punto que desmiente la delegación territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de Almería.

Respuesta de Salud

“Ante las manifestaciones de la Asociación Aspapros, el Centro de Área de Transfusión Sanguínea de Almería aclara que “las personas con discapacidad que acudieron a donar esta semana de la mano de este colectivo, en la colecta organizada en el barrio de Los Molinos de la capital, fueron atendidas previamente por el médico del Centro de Transfusiones, al igual que ocurre con todos los posibles donantes. Este facultativo determinó que por razones clínicas se desaconsejaba la donación por parte de estas personas, ya que la extracción de sangre o plasma podría suponer un riesgo para su salud”.

Por lo tanto, insisten desde la delegación de Salud, “fueron razones puramente clínicas y no de otra índole, las que causaron que ninguna de ellas pudiera formalizar su donación. No ha existido ningún caso de discriminación”.

Con respecto a la donación por parte de personas adultas con discapacidad intelectual bajo tutela, hay que aclarar que con el objetivo de proteger su salud y garantizar su bienestar, se requiere la autorización legal de su tutor para poder llevar a cabo una donación de sangre.

Así las cosas, el apoyo que a la joven que deseaba donar le prestaba una de las técnicos de Aspapros no habría sido suficiente para cumplir al menos, uno de los requisitos específicos para personas con discapacidad intelectual bajo tutela.

Un punto que no acababa de convencer a algunos de los miembros de la asociación, que han señalado su malestar por que se “meta a todas las personas con discapacidad en un mismo saco”.

Fuente: La voz de Almería