La selección española masculina de baloncesto en silla de ruedas ha hecho historia este jueves al clasificarse por primera vez en su historia para la final de unos Juegos Paralímpicos tras batir en las semifinales de la cita de Río de Janeiro a Gran Bretaña por 69-63.

La semifinal ha sido muy intensa donde España ha mostrado todas sus virtudes con un partido muy serio, sobre todo en el segundo cuarto donde ha dominado y ha tomado una ventaja en el marcador que su rival, pese a sus intentos, no ha podido enjugar.

El capitán del equipo, Asier García, ha sido el mejor de los de José Manuel Artacho, con un espectacular ‘triple-doble’ tras firmar 19 puntos, 13 rebotes y 13 asistencias. El rival en la final del sábado saldrá del ganador del Estados Unidos-Turquía.

Desde los Juegos de Atlanta en 1996, España no disputaba unas semifinales de baloncesto en silla de ruedas y, a diferencia de hace 20 años, el combinado nacional esta vez sí ha logrado meterse en la final para pelear por el oro.

España llegó al choque con Gran Bretaña cargada de moral tras deshacerse en cuartos de Alemania, en un partido muy duro que se decidió casi al final con una férrea defensa ordenada tácticamente por el técnico José Manuel Artacho.

España no se deja intimidar

En el primer cuarto, Gran Bretaña demostró su potencial con un buen arranque que no amilanó al combinado español, que se fue por detrás en el marcador disputados esos diez minutos (12-14).

El parón le sentó muy bien a España porque, liderado en la parcela anotadora por Asier García y los dos hermanos Zarzuela, Pablo y Alejandro, demostraron un potencial ofensivo que a Gran Bretaña le costó parar (35-28).

Tras el descanso las fuerzas se igualaron unos minutos, como era previsible, y eso benefició a España por el colchón que llevaba, pero también porque en los momentos difíciles supo tirar de garra para aplacar el juego ofensivo británico, especialmente de Ian Sagar, que terminó el choque con dieciocho puntos.

El último cuarto puso a prueba la solvencia de España, que siguió dominando el juego dentro del perímetro de tiro y logró varias canastas debajo del aro que hicieron mucho daño a Gran Bretaña, que fue incapaz de hacer una gran remontada porque la diferencia llegó a ser de once puntos a falta de tres minutos. El rival de España en la final saldrá del enfrentamiento entre Estados Unidos y Turquía.