Aspace León va a construir un parque adaptado en una superficie de cien metros cuadrados en las dependencias de la Diputación en San Cayetano. La obra costará 25.000 euros y se realizará gracias a la aportación de la Fundación Alimerka, la gala Inocente Inocente y la Fundación Usunariz. El terreno, cedido por la Diputación provincial, ayudará a eliminar las barreras existentes para que 28 niños y niñas con graves problemas motores puedan disfrutar del juego sin ningún tipo de restricciones Todos son alumnos plurideficientes gravemente afectados, con edades comprendidas entre los 3 y los 20 años. «Las patologías son muy variadas: parálisis cerebral, encefalopatías afines, síndromes muy extraños que encajan dentro de las enfermedades raras por su prevalencia y complejidad».

La previsión es que el parque adaptado esté terminado dentro de un mes y es uno de los últimos proyectos de la asociación de León, que atiende a un centenar de personas con parálisis cerebral. En esta semana, las personas que viven en la residencia de la asociación se han trasladado al nuevo edificio renovado y con unas dependencias más actualizadas, lo que permite una mejor atención. La reforma todavía no está terminada, pendiente de la construcción de un centro de día y un jakuzzi, pensado para la estimulación sensorial de las personas con parálisis cerebral.

Para conmemorar el Día Mundial de la Parálisis Cerebral, que se celebra hoy, la asociación insta a las administraciones a tomar medidas que favorezcan la igualdad de oportunidades. «Reclamamos el derecho a una igualdad de oportunidades para todas las familias, independientemente de la comunidad autónoma donde vivan, o si lo hacen en el núcleo urbano o en el medio rural». El presidente de Aspace León, Evaristo Menéndez, destaca la importancia de favorecer medidas que favorezcan la normalización y la integración social de las personas con parálisis cerebral. El manifiesto que Aspace lanzará con motivo del Día Mundial, se reivindica el derecho a la familia. «Formar una familia es nuestro derecho, y sin embargo constituye un tema muy alejado de la realidad normalizada. Lo mismo sucede con nuestra posibilidad de emancipación, contando con los aspectos técnicos y humanos para vivir independientes como pareja en una vivienda, que supone prácticamente una utopía».

La ciudad de León se suma a la conmemoración del Día Mundial con la iluminación de color azul de la fuente de la Plaza de Santo Domingo. Además de León, monumentos y edificios representativos de las nueve capitales de provincia de Castilla y León lucirán hoy los colores azul y naranja para recordar a los cerca de 2.300 afectados por parálisis cerebral en la Comunidad.

Además de la iluminación, la Aspace León lanzará una campaña en las redes sociales con un flashmob grabado el domingo durante la celebración del campeonato de Golf. Cerca de un centenar de participantes bailaron al ritmo de la canción de Álvaro Soler, Bajo el mismo sol. Hoy será el turno de los asociados en la Plaza Mayor de Valladolid, el Paseo del Rastro de Ávila, la Plaza de Santa María de Burgos, la Plaza Mayor de Salamanca, la sede de Aspace Soria.

En Castilla y León, Aspace atiende actualmente a 726 personas afectadas por parálisis cerebral, con un total de mil socios, unos 150 voluntarios y cerca de 375 contratados en sus centros asistenciales.

El juego como motor

El parque adaptado facilita el juego a los niños con parálisis cerebral. «El juego les permite una naturalidad y un placer que favorece su desarrollo físico, social y emocional», explican desde Aspace León. El parque. único de estas características en León, «resuelve un problema generalizado en la sociedad en la que vivimos, que es la ausencia de sensibilidad a la hora de pensar en las personas con discapacidad, obviando de forma sistemática a este colectivo». Aunque en los parque de León hay elementos adaptados «se encuentran en muy mal estado».

El proyecto quiere resolver la falta de parques en los que los niños con grandes discapacidades y en sillas de ruedas puedan realizar algo tan cotidiano como contar con un lugar donde jugar como lo hacen otros niños.

El parque estará abierto a la población con discapacidad que acuda al centro educativo o no «ya que somos conscientes de la escasez de este tipo de infraestructuras para ellos».

Cuando juegan, los niños y niñas ejercitan su cuerpo en crecimiento, aprenden a controlar y coordinar sus músculos, las articulaciones, los movimientos y estimula la inteligencia y las emociones. «Todo esto es fundamental y necesario para que puedan integrarse dentro de su entorno social, que mantengan una salud física y psíquica».

Fuente: Carmen Tapia | León