El Teatro Guimerá se convierte en el primero de Canarias, y uno de los pocos de España, que es 100% accesible. Este espacio cultural ha dado un paso más para adaptar su programación para que personas con discapacidad auditiva y/o visual puedan disfrutar de igual forma de la cultura que el resto de ciudadanos. Así lo avanzó ayer a DIARIO DE AVISOS el concejal de Accesibilidad, Carlos Correa, quien detalló que esta adaptación ha sido posible gracias al programa Teatro Accesible. “Ya en 2016 sustituimos toda la instalación de bucle magnético, de forma que todo el patio de butacas está dotado con esta tecnología que permite a los usuarios de audífonos o implante coclear, escuchar el sonido de la obra de una forma nítida mediante un sistema de bucle individual”. “Ahora continuó Correa- hemos dado un paso más para que también puedan hacerlo las personas con discapacidad visual”.




La obra protagonizada por Lolita Flores, Prefiero que seamos amigos, y que se representa este fin de semana, será la primera que se podrá disfrutar en un formato totalmente adaptado. “Gracias al programa se hace un trabajo previo de adaptación de la obra escogida, con diálogos adaptados, a los que las personas ciegas tendrán acceso a través de una audioguía descriptiva”.

 

Según explicó Correa, todo este trabajo ha sido elaborado en colaboración con la ONCE y las asociaciones Fasican y Funcasor. “Con ello se ha decidido qué tipo de obra y cuál de las previstas en la programación del Guimerá se someterían al proceso de adaptación”.

 

El edil de accesibilidad detalló que el patio de butacas contará con un espacio reservado para las personas ciegas podrán acceder a las audioguías. “Se trata de un sistema en el que se adaptan los diálogos y se ofrece una descripción de lo que está pasando sobre el escenario”, explica el edil. Además, “las personas sordas tendrán una pantalla en la que se proyectarán, subtitulados, todos los textos”, añadió Correa. El edil reconoce que los colectivos también han solicitado contar con un intérprete de signos pero, “al menos en esta primera fase no será posible porque no hemos encontrado la fórmula para que no interfiera con el trabajo de los actores. En la temporada próxima, en la que se adaptaran entre cuatro y seis obras, sí colocaremos una pantalla donde se vea al intérprete de signos que estará en otra parte”.




Este proyecto permitirá que, además de la obra de este fin de semana, también pueda disfrutarse de una segunda representación el próximo 6 y 7 de julio. Para la de este fin de semana, la ONCE ha confirmado la asistencia de 25 personas y en total, son 60 las plazas reservadas y que aún están disponibles.
La evolución de este sistema, avanza Correa, será poner en funcionamiento la aplicación móvil para las persona ciegas que permitirá acceder a la audioguía sin necesidad de colocarse en un punto concreto del teatro.