Las obras de reforma entran en la última fase, que con una duración de cuatro meses está previsto que terminen en el mes de septiembre

Si las obras marchan como están previstas, la rehabilitación del teatro Juan Bravo terminará a finales de septiembre y el edificio estará listo para acoger en noviembre la Muestra Provincial de Teatro, una de las primeras actividades planificadas por el área de Cultura de la Diputación tras la reapertura. Una vez finalizada la rehabilitación exterior, con la actuación en las fachadas, queda pendiente la intervención en el interior, para la que faltan cuatro meses; Juan Antonio Miranda, jefe del Servicio de Arquitectura y Urbanismo de la Diputación, explica que la empresa contratada ya ha redactado el proyecto (para lo que tenía un mes) que ha sido presentado como declaración responsable en el Ayuntamiento, y ahora dispone de cuatro meses para ejecutarlo.

Miranda explicó que esta fase de las obras, en conjunto, tiene el objetivo de mejorar la accesibilidad con la reforma interior, las condiciones acústicas y la insonorización, pues en este momento prácticamente no tiene aislamiento.

La rehabilitación de la fachada ha sido puesta al día treinta años después de la restauración realizada entre 1985 y 1990, siempre con el criterio de que el edificio «no destaque en el conjunto que lo rodea, ni por lo bueno ni por lo malo», explicó Miranda; la cromática es la misma que tenía, en tonos pastel propios de comienzos del siglo XX, aunque se han aclarado las molduras de los huecos para que den un aspecto más limpio, se han restaurado las pilastras y las balaustradas (sobre todo los balcones que tenían, por la oxidación del material, riesgo de desprendimiento) y, de acuerdo con el Foro GeoBiosfera, han sido colocadas las cajas nido bajo la cornisa del tejado. Otros aspectos de esta reforma del teatro han sido el cambio del sistema de climatización y de los aseos, a los que se suma uno adaptado para personas con movilidad reducida.

Dotar al teatro de aislamiento acústico es una de las cosas que quedan por hacer, y es necesaria porque cuando se está representando una obra, comentó el arquitecto, «si fuera hay una despedida de soltero todo el mundo se entera».

Miranda destacó que el proyecto incluye la renovación de los revestimientos, la mejora de los camerinos y una accesibilidad mejor en todos los aspectos: «Una persona en silla de ruedas podrá acceder a cualquier planta, y en la zona de los palcos habrá algunos adaptados para personas discapacitadas, que antes había que situar en los pasillos y no eran lugares adecuados, porque eran zonas de paso». El escenario, el patio de butacas y los palcos no van a cambiar apenas con el «lavado de cara» de estas obras, pero indicó el arquitecto que «el exterior y la caja principal del teatro van a cambiar bastante».

La Diputación adjudicó en febrero la redacción del proyecto y ejecución de la remodelación interior del teatro Juan Bravo a la empresa granjeña Tapias Rueda Construcción y Servicios SL con un presupuesto final de 367.465 euros; incluye la incorporación de una sala multifuncional en la primera planta y un área de talleres con biblioteca en la tercera. La contratista tiene cuatro meses para hacerlas, una vez presentado el proyecto en el Ayuntamiento y aprobado por la ponencia técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta.

 

Fuente: El Norte de Castilla