Mariano Torres es el protagonista de la campaña publicitaria que Atades ha diseñado para dar a conocer sus productos de agricultura ecológica.

Puntual como un reloj suizo, Mariano Torres, usuario de Atades, acude todos los días, a las siete y media de la mañana, a la sede que Gardeniers tiene en el barrio del Actur para montarse en la furgoneta que le llevará hasta el centro residencial Sonsoles, en Alagón.

Allí, en los terrenos agrícolas que rodean este recinto, Mariano desempeña su trabajo en el área de agricultura ecológica de Gardeniers y lo hace con otras 16 personas, de las cuales 15 tienen diferentes tipos de discapacidad. «Es un proyecto muy enriquecedor, tanto para Atades como para los propios trabajadores, ya que les garantiza autonomía e independencia y sirve para demostrarles que ellos son capaces de hacer muchas cosas», apunta Joaquín Arqué, responsable de esta área de trabajo.

Mariano y sus compañeros se encargan de cultivar anualmente más de 200.000 kilos de verduras y hortalizas en las cerca de 35 hectáreas de cultivo certificado por el Comité de Agricultura Ecológica de Aragón que Atades tiene en Alagón, San Mateo de Gállego, Montañana y Ascara (Jaca).

«El campo me ha gustado desde que era un niño y soñaba con ser agricultor. Y gracias a los cursos de formación que nos dieron en Atades puedo realizar un trabajo que me permite hacer lo que me gusta y ganarme la vida, hasta el punto de que he podido dejar la residencia e irme a vivir a un piso con mi hermana», indica Mariano, quien llegó a Atades con apenas 4 años y donde acaba de cumplir los 47.

Hasta tal punto le apasiona su trabajo, que se ha convertido en el protagonista de la última campaña publicitaria con la que Atades quiere dar a conocer las bondades de sus productos de agricultura ecológica. Una campaña que ya se puede ver en radio, prensa y televisión. «Al principio me daba un poco de vergüenza que mis compañeros, mi novia Carolina y mis amigos de la peña ‘El bullizio’ me vieran en la tele, pero ahora estoy muy orgulloso porque los productos son muy buenos y esta es la mejor manera de demostrarle a todo el mundo que las personas con discapacidad podemos hacer muchas cosas. Que somos trabajadores serios y responsables, a los que nos encanta trabajar en el campo y ver luego los productos que hemos cultivado en los escaparates de las tiendas», apunta Mariano.

Verduras y hortalizas que Gardeniers vende en diferentes fruterías, tiendas y grandes superficies de Zaragoza y que también produce para destinar a industrias conserveras de Aragón y Navarra, que luego las comercializan en forma de cremas de verduras, cardo o sofritos. «Nuestro reto más inmediato es poner en marcha, a principios de otoño, un planta de transformación de estas verduras, hortalizas y frutas ecológicas en Mercazaragoza, de manera que completemos el ciclo que iniciamos en el campo», apunta Joaquín Arqué, quien recuerda que Gardeniers también exporta parte de su producción de manera intermitente a Dinamarca, Francia y Alemania

Y mientras esto ocurre, Mariano y el resto de voluntarios que han participado en este proyecto, que se inició a finales de 2011, son los protagonistas de los anuncios de radio, televisión y prensa con los que quieren demostrarle a la sociedad que «la discapacidad no es un freno para hacer realidad nuestros sueños», concluye Mariano.

 

Fuente: El Heraldo