Los pacientes zamoranos piden el reconocimiento para acceder a plazas reservadas en oposiciones, adaptaciones laborales y ayudas económicas

Los casi 250 enfermos de esclerosis múltiple de Zamora se suman a la reivindicación del reconocimiento del 33% de la discapacidad automático con el diagnóstico de la enfermedad. La dolencia deja efectos muy diferentes en cada paciente difíciles de reflejar en el examen que hay que pasar para obtener el certificado de discapacidad, ya que los baremos existentes para medir el grado de afección “no son adecuados para las patologías de carácter neurológico en general”, explica Ana Campos Manzano, integrante de la Asociación Zamorana de Esclerosis Mútliple y representante en la provincia de la Federación de Asociaciones de Castilla y León.

En este sentido, Campos insiste en que “estamos hablando de una enfermedad degenerativa y crónica con brotes sometidos a progresión y a incertidumbre”. Para la concesión “se valoran las secuelas, pero en una situación como la esclerosis es injusto porque cuando un paciente tiene un brote puede necesitar mucho apoyo, pero la administración no es capaz de reaccionar con la suficiente rapidez como para prestar a tiempo el apoyo que necesita”. Al hacer la valoración con retraso, “perciben una situación estable y se producen casos muy injustos”, apunta la trabajadora social del colectivo. Por este motivo y porque la enfermedad avanza, los pacientes abogan por un baremo específico para medir el grado de discapacidad de las personas con enfermedades de tipo neurológico.

El reconocimiento de la enfermedad permitiría “no solo el acceso de ayudas económicas, que para mucha gente es secundario, sino el tener derecho a solicitar la adaptación de los puestos de trabajo y participar en las plazas reservadas para las oposiciones”, apunta Campos. Es el caso de una zamorana afectada por la esclerosis que “cuando llegó la hora del examen de su oposición sufrió temblores en las manos y al no contar con el reconocimiento del 33% no pudo optar a la adaptación del examen vía oral o incluso a repetirlo”, narra.

 

Fuente: La Opinión