l presidente de la Asociación para la integración laboral de los Mossos d’Esquadra con discapacidad (ALIMED), Ángel Gómez Quintero, ha afirmado hoy que unos 2.000 agentes de la policía catalana ocultan que están enfermos por temor a ser expulsados o marginados si se les atribuye una discapacidad.

En rueda de prensa, Quintero, arropado por el secretario general del Colectivo Autónomo de Trabajadores (CAT), Jordi Costa, y el portavoz del USPAC, Josep Miquel Milagros, ha pedido que se impulse una ley en el Parlament para que se cumpla en Cataluña la convención de la ONU que regula las condiciones de trabajo en segunda actividad de los discapacitados.

Según Quintero, desde el año 2007 un total de 70 agentes de la policía catalana que han quedado en situación de incapacidad, ya sea permanente o absoluta, por enfermedad o accidente laboral, han sido expulsados del cuerpo, y sólo han podido ser readmitidos tras una dura batalla en los juzgados y en los despachos.

No obstante, ha denunciado que, una vez readmitidos, los agentes con discapacidad se quedan sin placa, sin arma y sin uniforme, y con un trabajo que consideran “denigrante”, ya que, pese a que siguen cobrando como mossos, no se adecúa su labor a su valor profesional, ya que se les considera técnicos básicos no policiales.

Por este motivo, ha alertado de que actualmente calcula que hay unos 2.000 agentes en los Mossos d’Esquadra que ocultan que están enfermos y se operan en la sanidad pública y no en la Mutua -para que la Generalitat no conozca el motivo de su baja-, para así poderse reincorporar una vez obtienen el alta sin riesgo a que se les aparte por incapacidad.

Según Quintero, esta cifra de 2.000 agentes la calcula a partir de recibir cada semana unas diez llamadas de mossos que le comentan que se encuentran en esta situación.

Fuente: EFE