Así se desprende de un estudio elaborado por el Departamento de Derechos Sociales sobre la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad

El tercer número del boletín digital ‘Tendenciass’ del Observatorio de la Realidad Social evidencia que seis de cada diez personas con discapacidad registradas como desempleadas llevan más de un año sin trabajo, mientras que cuando se trata de personas sin discapacidad este porcentaje disminuye hasta el 34%.

Así se desprende del estudio elaborado por el Departamento de Derechos Sociales sobre la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad valoradas como tales antes de que cumplieran los 65 años. En concreto son 23.867 personas y representan el 3,7% de la población de la Comunidad Foral.

El informe también corrobora que cuatro de cada diez personas con discapacidad se registran como no discapacitadas en las agencias de empleo del Servicio Navarro de Empleo, tal vez por una percepción de que la mención de su discapacidad supone un elemento que afecta negativamente a la capacidad de encontrar un trabajo.

La mayor parte de personas desempleadas que no declaran su discapacidad tienen entre 55 y 64 años, cuestión que puede estar relacionada con la interiorización del efecto negativo de la edad para la consecución de un trabajo. Según el tipo de discapacidad, las menos declaradas son las enfermedades mentales.

Para realizar este estudio el Observatorio de la Realidad Social ha fusionado datos del sistema de prestaciones y servicios sociales (SIPSS) y del sistema de los servicios públicos de empleo (SISPE), siendo tratados mediante técnicas de análisis estadístico. Este cruce de los mencionados datos es novedoso y corrobora hipótesis que no se habían podido comprobar hasta este momento en Navarra.

INCIDENCIA DE LA DISCAPACIDAD EN LA RIS

Del total de personas beneficiarias de la renta de inclusión social durante el pasado año, unas 29.000, el 7,4% tenían alguna discapacidad superior al 0%, exactamente 2.158 personas. Si se tiene en cuenta a las personas que son consideradas oficialmente como con discapacidad (con un grado igual o superior al 33%), la cifra se reduce hasta las 1.387 personas, es decir, el 4,7%.

Aun así, el peso de la discapacidad en la renta de inclusión social es superior al que tiene en el conjunto de la población, puesto que este colectivo representa el 3,7% del total de habitantes de Navarra.

Si se compara el conjunto de personas beneficiarias de esta prestación que tienen discapacidad con aquellas que no, se observan algunas diferencias significativas. Por ejemplo, en el caso de las personas con discapacidad es mayor el peso de los hombres, de la población autóctona –incluida la etnia gitana-, y el de los hogares unipersonales, en este caso son el 23% frente al 9% de las personas sin discapacidad.

MÁS HOMBRES QUE MUJERES

El porcentaje de hombres en el colectivo de personas con discapacidad es mayor que el de las mujeres, un 59,1% frente al 40,9%. Por otra parte, conforme aumenta la edad, la incidencia de la discapacidad también se incrementa. En este caso, casi cuatro de cada diez personas con discapacidad son mayores de 64 años.

En cuanto al grado de discapacidad, el 55,4% tienen un grado de entre el 33% y el 49%. En siete de cada diez casos se trata de discapacidades de tipo físico, pero es preciso considerar que en un 17,5% de las personas con discapacidad esta es de tipo mental.

Respecto a la relación con la mayor o menor posibilidad de encontrar un trabajo, de las aproximadamente 14.000 personas con discapacidad de entre 16 y 64 años, casi un 64% tienen más de 45 años. Por tanto, a la desventaja que supone la edad avanzada se le suma la de la discapacidad. Otro elemento relevante es que en este colectivo la incidencia de la enfermedad mental es mayor, casi un 23%, “fruto quizá, entre otras razones, de la incidencia de la crisis en el empleo y del importante aumento del desempleo de larga duración que ha provocado un aumento de las patologías psicológicas”, determina el estudio.

VALORADA LA POSIBLE DISCAPACIDAD DE 36.214 PERSONAS

En la actualidad, 36.214 personas han pasado por una valoración de su posible discapacidad en Navarra antes de que cumplieran los 65 años. De ellas, el 96% (34.787) tienen una discapacidad con un grado reconocido superior al 0%. En el caso de las personas con una discapacidad igual o superior al 33%, su número se sitúa en las 23.867.

Para el estudio se ha tomado como referencia analítica el intervalo de 16 a 64 años, ya que se trata de la franja de edad potencialmente activa. En este grupo son 21.837 personas quienes cuentan con una discapacidad superior al 0% y 14.19 quienes tienen un grado igual o superior al 33%.

Desde un marco legal, tienen la consideración de personas con discapacidad aquellas a quienes se les ha reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%; así como también las pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, y las de clases pasiva que tengan reconocida una pensión de jubilación o de retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad.

Como se ha indicado al principio, para realizar este estudio el Observatorio de la Realidad Social solo ha tenido en cuenta a las personas valoradas de su discapacidad antes de que cumplieran los 65 años. Se han excluido a las mayores de esa edad al entender que la discapacidad en personas mayores va ligada a la aparición de enfermedades crónicas, y que las necesidades que plantean en relación a su integración laboral o inclusión en general son diferentes a la discapacidad que se genera por otras causas en edades más tempranas.

Fuente: Diario de Navarra